¿Qué es Mundo Gordoncho?

¿Te gusta el mundo de la comida?
¿Sueles rebañar el plato y te zampas hasta las migas que hay en el mantel?
¿Eres de los que no perdonan el dulce con el café de sobremesa?
¿Te sobra algún kilillo pero eres feliz con tus redondeces porque estás hasta el moño de hacer dietas?

Amig@, éste es tu espacio. Un blog ameno que tiene un ingrediente común, la comida. Pero aquí no hay pedantería gastronómica, sino mucho humor, artículos interesantes, recetas, fotos de comida y hasta tertulias (sin vergüenza alguna) para hablar de lo que más nos gusta: COMER

domingo, 8 de enero de 2017

La penas, el pan y Don Quijote

"All sorrows are less with bread".
Las penas con pan, son menos. 
¡Qué razón tenía y que sabio fue Cervantes!



miércoles, 4 de enero de 2017

El turrón italiano también existe

¿Qué te pensabas, que los españoles éramos los dueños en exclusiva de ese dulce navideño llamado turrón? Pues de eso nada. Resulta que hace poco he descubierto que nuestros vecinos mediterráneos consumen una cosa parecida a nuestro turrón, en inglés llamado 'soft nougat'. (El 'hard nougat', nuestros equivalente a turrón 'duro' no lo he visto en ningún sitio, cosa extraña).

Lo cierto es que estos días atrás cayó en mis manos un dulce italiano en cuyo envoltorio leemos "Torrone tenero alle mandorle e gocce di cioccolato fondente". Es castellano algo así como 'Turrón blando con almendras y pepitas de chocolate negro'.

Lo cierto es que este torrone no sabe para nada al clásico turrón duro, ni mucho menos al bando. Ese 'nougat' blanquecino tiene textura gomosa, como de marsmallow y aunque en líneas generales esté rico porque tiene almendras y chocolate, cuando lo muerdes es como masticar azúcar pura y dura, ¡el sabor es mega- hiper dulce!

En definitiva, para mi gusto, mi turrón blando está más aceitoso, lo sé, lo sé, pero se aprecia menos el azúcar y sabe mejor.

P.D.: Seguiremos apostando por el pannetone, ése sí que está rico.

martes, 22 de noviembre de 2016

The humble soup

¿Qué sería Irlanda sin su sopa? Mamma mía! Qué tragedia! Sería como España sin sus patatas alioli o Italia sin su pizza. La sopa (incluimos aquí todas sus versiones más o menos cremosas y espesas, es decir, sopa, crema o puré) es la solución rápida a la hora de la comida en Dublín y del resto del país. Todos los restaurantes y cafeterías de Dublín incluyen opción de soup en su menú. Sin excepciones. De lunes a viernes, el 95% por cierto de la gente que acude a un sitio a comer o se pide la sopa del día, (que normalmente viene acompañada de pan y mantequilla) o como mucho, sopa y medio sandwich. Como veis, un concepto de "lunch" muy alejado de nuestros clásicos menús españoles de primero, segundo, bebida y postre o café. 
Y en un país como Irlanda, (que no destaca precisamente por sus maravillas culinarias, ya lo sabemos) la opción de incluir algo caliente, rápido de tomar y bastante saludable, es una opción buena y barata. No siempre es la opción que más llena, pero te mantiene en pie y con energía dos o tres horitas más de la tarde, que es de lo que se trata.

Mi crema de tomate y garbanzos con pipas de girasol y de calabaza, de Fumbally Café, en Dublín.


jueves, 17 de noviembre de 2016

Fancy breakfasts

Dos cafecitos con leche, más dos bollitos. En La Paussa Caffè, una nueva cafetería que mi santo y yo hemos descubierto recientemente relativamente cerca de casa. Café + bollería = lo más normal del mundo, ¿no? Pues sí, pero así presentados en sendas tablas de madera, quedan la mar de cucos... 
La bollería muy buena, por cierto. El sabor del café, muy rico también. Eso sí, todo por unos 8 euros y pico, ya no mola tanto, ¿verdad?

Qué le vamos a hacer... ¡estamos en Dublín! 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Tres donuts como tres soles

Ahí están, tan coloridos y brillantes, esperando pacientes el momento es que serán devorados por estómagos gordonchos como el de una servidora. Uno es de banoffi, otro de crema de plátano con pistaccio topping y el tercero de chocolate y peanut butter. Tres bombas atómicas de azúcar de la nueva cadena de donuts de Dublín llamada "The Rolling Donut". 500 calorías cada uno. Por lo menos. Bueno, un día es un día, me digo. 

Desde luego, el mundo parece más maravilloso cuando hay un donut de por medio.




lunes, 31 de octubre de 2016

¡Five Guys en Dublín!

¡Por fin tenemos Five Guys en Dublín! Y en Madrid también, ¡oye! Porque esta famosa franquicia americana de hamburguesas inaugura hoy mismo en plena Gran Vía de Madrid su primer establecimiento en toda España. Digo lo de casualidad porque ayer mismito, en un arranque de hoyquierocomergrasazaypatatasfritasyquizáunbatido a mi santo y a mí nos dio por acercarnos a probar estas famosas hamburguesas que lo están petando en USA.
¿Veredicto tras una bacon cheesburguer con patatas fritas? Un notable alto. La carne está jugosa y rica, ni muy hecha ni muy cruda, y las patatas, cortadas a mano (como no podía ser de otra manera) están perfectas en su punto de sal. Bueno, para mí, incluso un pelín saladas, pero muy ricas la verdad. Para acabar el festín de "comida basura", qué mejor que rematar con un batido de chocolate, salted caramel y oreo cookies pieces. Vamos, ligerito,  ¿verdad?

Five Guys no es que sea precisamente muy barata, pero si eres un gordoncho de alto copete, los extras para la hamburguesa (mayonesa, mostaza, salsa barbacoa, lechuga, tomate, cebolla caramelizada o incluso champiñones) te salen gratis; lo mismo que si desean tomarte otro vaso de coca-cola: sólo pagas la primera bebida y la segunda, tercera, cuarta y etc., etc, gratis. 

Mi consejo de persona cutre como soy a veces es pedir una little bacon burguer, de 7,45 euros y añadir al pedido un montón de extras para hacerla más sustanciosa; llevarse botellita de agua de tu casa... (por una coca-cola te clavan 3,25 euros) y pedirse las patatas más pequeñas, (3,50 euros) porque las raciones son gigantescas. Ah, y mejor ir entre semana, que sábado y domingo, tanto la cola para pedir como la otra donde te dan el pedido, se hacen  eternas. Mucha mucha gente. Y todos hambrientos.

Bueno, ahí os dejo unas fotitos de mi visita de ayer. Clásica decoración en blanco y rojo, con un montón de mensajes y críticas positivas en las paredes, y muchos chavales con gorra roja currando a tope.









jueves, 27 de octubre de 2016

Licor Vecchio Amaro del Capo... Rico-rico y con fundamento!

Los que me conocen saben que una de mis debilidades culinarias son los licores alcohólicos y todo tipo de vinitos dulces. Hace un par de semanas, viajé por turismo a Milán, y en el aeropuerto de Bérgamo ya de vuelta a casa, compré esta botella de licor de hierbas de Calabria, Veccio Amaro del Capo, del cual oí buenas referencias a lo largo de mi estancia en Milán. 

Este licor viene a ser en Italia lo que el Pacharán es en España, o sea, un disgestivo que se aconseja tomar bien fresquito después de haber ingerido comidas copiosas. El Vecchio Amaro está compuesto de mandarina, naranja, anís, enebro, menta, regaliz, hinojo, tomillo, salvia, laural o manzanilla, entre otras hierbas. Tiene 35º de alcochol, así que mejor dosificar la botella y tirar de chupitos.

Como curiosidad, en algunos foros mencionan otro tipo de famoso licor, ese que nos ponían en el bar mezclado con coca-cola cuando teníamos 17 años, el famoso Amaretto, que nadie tiene que ver con este Vecchio Amaro. El Amaretto es muy dulce y está aromatizado con almendras, piñones y hasta huesos de albaricoque.