¿Qué es Mundo Gordoncho?

¿Te gusta el mundo de la comida?
¿Sueles rebañar el plato y te zampas hasta las migas que hay en el mantel?
¿Eres de los que no perdonan el dulce con el café de sobremesa?
¿Te sobra algún kilillo pero eres feliz con tus redondeces porque estás hasta el moño de hacer dietas?

Amig@, éste es tu espacio. Un blog ameno que tiene un ingrediente común, la comida. Pero aquí no hay pedantería gastronómica, sino mucho humor, artículos interesantes, recetas, fotos de comida y hasta tertulias (sin vergüenza alguna) para hablar de lo que más nos gusta: COMER

lunes, 28 de marzo de 2016

Easter eggs

Cuando era pequeña y llegaba la Semana Santa, recuerdo a mi abuela llegar a casa con tres huevos de chocolate dorados, comprados en la pastelería Montes, situada casi en mitad del pueblo (un pueblo llamado San Sebastián de los Reyes, en Madrid) y que tenía cierta clase en cuanto a calidad del producto. Eran los famosos huevos de pascua, unas delicias de chocolate con leche casi macizo y que mis dos hermanas y yo comíamos con una tremenda delicadeza y pausa, supongo que para alargar todo lo posible ese momento tan feliz en nuestras cortas vidas como era comer chocolate.

Unos cuantos años después y ahora viviendo en Dublín, me doy cuenta de lo que mucho que han cambiado las cosas en lo que se refiere a huevos de chocolate. La mayoría de nosotros ha cambiado el huevo artesanal de esa pastelería de barrio fina pero cercana, a adquirir en el súper más a mano un huevo Kit-Kat, Mars, o ya puestos Cadbury, ésa gran conocida marca de chocolate inglés, y también omnipresente en todas las grandes y pequeñas tiendas de alimentación irlandesas.




Estos días las tiendas de Dublín se han llenado de estanterías con huevos de las grandes marcas de chocolate conocidas en todo el mundo: Kinder Bueno, Mars, Kit-Kat, Toblerone, M&M's, y la marca estrella, Cadbury, Y quizá de entre los más conocidos, el huevo estrella sea el famoso Cadbury's Creme Egg. Santo y seña de los huevos de pascua en Reino Unido- Irlanda. Un huevo de chocolate relleno de una crema blanquecina, que viene a imitar al aspecto de la yema de huevo. Así leído suena un poco asqueroso, pero el jodío huevo de chocolate está bueno. Doy fe de ello.

El otro día leía en un periódico local que los huevos de pascua de chocolate están estrechamente relacionados con la invención del molde de chocolate. Y ahora, un poquito de historia para ponernos en situación... Antes de 1828, el chocolate sólo era consumido en forma de bebida caliente, sin embargo en 1847, el inventor y maestro chocolatero Joseph Fry descubrió que si se mezclan cacao en polvo, azúcar y la mantequilla de chocolate, se podría obtener una pasta que fuera moldeable. En 1824, John Cadbury abrió su primera tienda en Birmingham, Inglaterra, donde se vendían tés, café y chocolate caliente. Cuando Fry descubrió que al chocolate se podría dar forma, John Cadbury empezó a experimentar con moldes y pastas de chocolate.Los hijos de John, Richard y George, heredaron la compañía de su padre e 1861 y ya en 1875 crearon el primer huevo de chocolate. Ya en el siglo pasado, en 1919, Cadbury y Fry se fusionaron y en 1923 produjeron el primer huevo de chocolate relleno de crema, sí, un prototipo tempranero del actual Cadbury's Creme Egg. En 1963, Fry's Creme Egg se pone a la venta en el mercado, aunque en 1971 cambia definitivamente su nombre por el de Cadbury Creme Egg.




jueves, 16 de enero de 2014

¿El tigre Falcao?

No sé si será por cuestión de asociaciones, pero yo me encuentro ese tigre gigante de peluche pegado a la pared de un bar... y lo asocio mentalmente con el "tigre Falcao". Cosas de ser un poco futbolera... y de ser atrevida entrando en sospechosos bares.

Por cierto, una horterada en toda regla, ¿no?

domingo, 29 de diciembre de 2013

El Gourmet Solitario

En la biblioteca de mi barrio he encontrado un libro de lo más curioso. Se trata de un cómic titulado "El Gourmet Solitario" que por primera vez en la historia de las narraciones mundiales, y no creo que haya otro igual en el mundo, relata lo que va comiendo un comerciante japonés en su periplo por las calles de Tokio y otras localidades japonesas.

Es como hacer un libro de lo que nunca se contaría en un libro... porque, ¿a quién le importa lo que coma un tipo mientras nos cuantan una historia ? Siempre se narra todo lo demás. Pues a nosotros sí, y por ello nos ha ENCANTADO. Y ahí reside el encanto de esta novela, que va de algo muy simple, de lo que come un japonés en su día a día.


"El Gourmet Solitario" es una novela gráfica escrita y dibujada por dos japoneses y cada capítulo se convierte en una ocasión para que este comerciante, presuntamente japonés (pero de aspecto occidental) se adentre en lugares recónditos de barrios de todo tipo para acabar comiendo una lista interminables de platos japoneses. El libro, es eso, un recorrido por la gastronomía japonesa de una forma amena y nunca vista antes. Y retratando la gastronomía, de alguna manera retrata sociologicamente a la sociedad nipona.
A lo largo del libro podemos aprender qué es el washoku, la comida típica y tradicional japonesa que se basa en el shushoku o alimento básico, en este caso es un bol de arroz blanco cocido (o en su defecto un plato de fideos) que viene a ser nuestro equivalente el trozo de pan. A este shushoku se le acompaña de okazu, que es el alimento secundario -carne, verdura, pescado-,que son los que aportan minerales y vitaminas. El menú se completa con la famosa sopa hecha a base de pasta de soja, sopa miso y con frecuencia de piezas de verdura que están encurtidas (berenjena, pepino, col china...)
Tonjiru, mezcla de tofu y carne de cerdo; Gyudon, arroz hervido cubierto con carne de vaca; O-toro, ventresca de atún; Mamekan, jalea de judías negras con sirope; Yakimanju, bollos fritos, son sólo algunos de los ricos manjares que el comerciante "prueba" en estas páginas.

Sin duda uno de los capítulo favoritos es uno donde el protagonista se queda hasta las tantas de la madrugada trabajando en la oficina y decide hacer un descanso. Y se le ocurre reponer fuerzas comprando algo de comer en la tienda más cercana. Pero claro, coge la cesta del pequeño supermercado y empieza a coger un poco de tortilla, una sopa miso, algo de ternera con huevos de codorniz, una salchicha, una lata de ternera en conserva, una pieza de nabo, un bol de arroz... total que desvalija los estantes y acaba desplegando todos sus manjares culinarios en la mesa de su ordenador... Termina comiendo como un absoluto hombre loco. Aquí lo llamaríamos un completo gordoncho.


Una novela gráfica muy entretenida y de lo más recomendable, y con la que sin duda, se te hará la boca agua. Yo por si acaso, tendría a mano algo de sushi o un humeante bol de arroz mientras la lees.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Chocolates Garoto


De paseo por el barrio de Anton Martín en Madrid, nos encontramos con una tienda nueva, como tantas que se abren a lo largo del año en la capital. En este caso era una tienda que sólo vendían chocolate. Hasta aquí todo normal, sin embargo, no era una tienda de chocolates con marcas de toda la vida, sino que la única que allí se podía encontrar era Garoto, una marca de chocolates brasileños fundada en Brasil por un inmigrante alemán allá por 1929. Me picó la curiosidad y mi santo (varón) y yo nos llevamos a casa una cajita de 400 gr. llena de chocolates surtidos.



Los bombones Garoto son muy diferentes a los que estamos acostumbrados, los Nestlé, Ferrero Rocher, incluso los famosos Lindt, y una de sus virtudes es que tienen sabores curiosos, como uno que es cocranti de chocolate y cacahuete (y recuerda al famoso chocolate norteamericano Hershey's, Reese's Pieces), uno de chocolate blanco con castaña de Cajú y los de sabores éxoticos como piña o coco. 

Sin embargo, en este surtido el Garoto estrella es el llamado "Serenata de Amor", que está exquisitamente bueno... y es el primero que ha desaparecido de la caja (y eso que venían varias unidades). Desde aquí recomendamos encarecidamente que lo probéis. Y cuidado que es muy adictivo. 

Os dejo con un simpático vídeo-homenaje al propio "Serenata de Amor":

martes, 24 de diciembre de 2013

Empieza a enternecerte antes de Nochebuena con Master Chef Junior

A unas horitas de la cena más especial del año... (con permiso de la última cena de Jesús y sus apóstoles) os dejamos con un vídeo (cortesía de nuestros amigos de Vertele) del recién estrenado Master Chef Junior, en el que conocemos qué niños pasan a formar parte del programa y cuáles lo dejan definitivamente.

De momento, y a espera de ver el programa en sí, me quedo con la actitud solidaria y espontánea de los niños que se abrazan a los que han sido eliminados. Y también con esa niña, Noa, que tiene pena de irse pero confiesa que es justo que se vaya porque hay niños que cocinan mejor que ella. Olé esa autocrítica con tan sólo 9 años.


Claro que las penas se van rápido cuando les regalan una tablet a cada uno y esa entrada para ver "LLuvia de Albóndigas 2". A mí también se me irían rápido...


P.D.: ¿Y qué hacía Mario Vaquerizo en el programa? ¡Este hombre está hasta en la sopa!



lunes, 23 de diciembre de 2013

¡Bienvenida, Victoria!

Mi santo (varón) y servidora fuimos invitados a nuestra primera fiesta "Babyshower" aquí en España. El único dato que teníamos de la celebración de este tipo de eventos lo vimos a través de la serie "Friends", donde Joey, Chaendler Ross, Phoebe y Monica preparan en casa una fiesta de bienvenida a Rachel y su recién nacida Emma.

Yo pensaba que esta celebración sólo ocurría en Estados Unidos, pero al parecer es típica también de países como Nicaragua, Honduras o Paraguay, éste último de dónde es la madre de la futura criatura que aún está por nacer.

Nosotros llevamos un regalito para la niña que nacerá en enero y la madre nos obsequió a mí y sus amigas una tarde con una merienda con mucho picoteo y cerveza y como colofón esta llamativa tarta. Lo mejor del asunto es que no solamente era bonita por fuera, sino que estaba riquísima por dentro. Llevaba varias capas de bizcocho bastante jugoso, nata, dulce de leche, mermelada de melocotón y ese frosting rosa y blanco con sabor a ese bollito nuestro de toda la vida, el de pantera rosa. Yummy.

Os dejamos la foto para el recuerdo: